MATERIALES:
·
Cloro
(lejía) disuelto en agua
·
Cepillo
de dientes de cerdas duras
·
Solución
jabonosa líquido o en polvo
·
Olla
TRATAMIENTO:
Hay dos formas de darles tratamiento a las conchas marinas para eliminar gérmenes y bacterias. A continuación, explicaré ambas.
1. Tratamiento y desinfección de los caparazones fuertes (duras):
Para este tipo de tratamiento, es
importante que selecciones los caparazones duros, es fácil de detectar solo con
tocarlos.
a. Con agua del caño (grifo) límpialas todas para quitarles el exceso de arena.
b. En una olla y dependiendo de la
cantidad de conchas que tengas, coloca media taza de cloro y llena de agua
hasta una altura de 3 centímetros cubriendo las conchas. Esto es si llegaste a
recolectar más de 5 kilos. Si no es así, se debe sacar cuentas.
c. Pon a hervir todo. Cuando se haya
cumplido 15 minutos de hervor, apaga el fuego y deja que el agua se enfríe
sola. Así quedarán desinfectadas.

d. Retira el agua jabonosa con cloro y enjuaga
bien. Muchos de los caparazones están cubiertos con Perióstraco, es una
finísima capa compuesta de material orgánico. Si llegas a notarlo después de
sacarlo del agua, se puede retirar con un cepillo de dientes viejo.
e. Luego ponlas a secar al aire libre sobre
papel periódico para que absorba el agua más rápido. Déjalas ahí todo el día.
Muévelas (dándoles vueltas) cada 5 horas. Tienen que estar completamente secas.
Si quedara algo de agua, la conchita podría malograrse y ésta tendría mal olor
y arruinaría el trabajo que hagas.
f. Te podrás dar cuenta que las
conchitas se han decolorado un poco. Esto no es problema porque las utilizarás, posiblemente, pintándolas o barnizándolas y si se van a usar al natural, no se
ven mal en absoluto.
g. Hay conchitas que de tanto
manipularlas llegan a romperse, no las tires. Guárdalas y cuando tengas muchas, tritúralas. También pueden usarse en decoración.

h. Ahora ya se pueden separar,
seleccionar y guardar hasta que se utilicen en manualidades de decoración o
bisutería.
1. Tratamiento y desinfección de los caparazones
débiles (delicadas):
Algunos caparazones son muy delicados.
El tratamiento de desinfección es otro para que no se rompan. Los más comunes
son: cangrejos, erizos, mejillones (choros).
a. Con
agua del caño (grifo) límpialas todas para quitarles el exceso de arena.
b. En una olla ponlos a hervir con agua
jabonosa sin cloro (lejía) sino, se debilitarán más y quebrarán. Apenas dé un hervor, apaga el fuego y deja que
solo se vaya enfriando.
c. Enjuágalas
y fíjate si tienen mal olor. Si es así, es porque tienen restos orgánicos y
será necesario que los quites con pinzas muy finas y las vuelvas a hacer hervir.
d. Ponlas
a secar al aire libre sobre papel periódico y ten mucho cuidado en manipularlas
al darle vuelta para que sequen. Pueden romperse.
e. Ahora ya puedes separarlas,
seleccionarlas y guardarlas hasta que las utilices en tus manualidades de
decoración o bisutería.
NOTA:
Identifica si hay restos orgánicos dentro de las conchas recogidas, te darás cuenta por el
mal olor. Tomará tiempo pero se debe hacer una por una.
Si pudiste sacar los
restos orgánicos, la conchita aún conservará el mal olor, así que debes repetir
el proceso de desinfección y hacerla hervir. Si hay restos de algas o impurezas
sobre el caparazón, utilice el cepillo de dientes para retirarlas. Si en caso, hagas lo que hagas, no puedes retirar el residuo orgánico que está dentro del
caparazón, tendrás que desecharla pero dentro de una bolsa para evitar los
malos olores.
La
olla que escojas para la limpieza de las conchas debe ser siempre la misma.
Nunca la utilices para cocinar. Ésta tiene que ser exclusiva para conchas
marinas, ya que la olla quedará con un olor impregnado.
RECOMENDACIONES:
· Primero, debes hacer un estudio de playas donde las conchitas marinas están en las
orillas del mar. Hay muchas playas en donde no hay. La investigación de esto es
sencillo, ya que lo harás mientras te diviertes con tus amistades o familia.
Toma nota para que no te olvides.
· Hay
épocas en donde hay muchos caparazones y otras en donde no encuentras ni el
rastro.
· Nunca
te lleves una conchita que tenga restos orgánicos dentro. Si encuentras una
así, déjala en el mar, sin exponerte. Las olas se encargarán de llevársela.
· Utiliza
siempre bolsas desechables para traer los caparazones.